Un domingo en Coyoacán con Julieta Venegas


Promueve Julieta Venegas el hábito de la lectura

Julieta Venegas se declaró fanática desde su niñez de “leer historias”, y confesó que su libro de cabecera es Poemas y Antipoemas, del chileno Nicanor Parra, que incluso comparte con su hija recién nacida, por esa razón la cantante se unió ayer, al programa Más libros, mejor futuro, –impulsado por la Delegación Coyoacán y la SEP–, en el kiosco central de Coyoacán, donde leyó fragmentos del libro Todo o Nada.

“Leer es parte de la vida y todo lo que uno lee o las historias que uno escucha también se vuelven parte de la inspiración”, explicó la intérprete de “El presente”, minutos después de su participación, que se prolongó por alrededor de dos horas, en las que también utilizó su voz para relatar pasajes de la obra literaria Papeles falsos de Valeria Luiselli.

La originaria de Tijuana aclaró que la invitación, para atraer a más lectores, se la hizo la autora de Todo o Nada: “Está bueno compartir la lectura, estamos puros fanáticos de leer y estamos acompañados de las escritoras, a mí me invitó Brenda Lozano, somos amigas desde hace mucho tiempo y nos gusta compartir este hábito de leer”.

Luego del nacimiento hace tres meses de su primogénita, la cantante está retomando poco a poco sus actividades profesionales, ya que se coronó, una vez más, como favorita del Grammy Latino, al obtener en la pasada entrega el gramófono a Mejor Video Musical Versión Corta por “Bien o mal”, dirigido por Agustín Alberdi.

“Otro Grammy para México, es como el mundial. Fue por un video que a muchos les encantó y a otros no tanto, pero está bueno dar una cosa extra, no caer en la costumbre de verse bonita, sino también contar algo más. A mi me gustó que tenía algo conectado en este disco con la feminidad y lo extraña que es”, señaló.

Y finalizó: “Fue Agustín Alberdi quien propuso esta idea llevada a un lugar extraño, es una interpretación original de la canción y eso me dio mucho orgullo”.

A la lectura de Venegas en el marco de Más libros, mejor futuro, que inició el siete de noviembre y tendrá una duración de cinco domingos, asistieron Federico Díaz, Dalilah Polanco y el cantautor Adanowsky.

Sería cursi…


SERÍA CURSI ESCRIBIRLE UNA CANCIÓN A MI HIJA: VENEGAS

A casi tres meses de haberse convertido en mamá de una pequeña niña, la cantante luce contenta y con muchas ganas de regresar a la música, pero descartó incursionar en las canciones para niños.

Julieta Venegas siempre ha sido muy reservada con el tema de su vida personal, sin embargo y pese a que no le gustan las revistas del corazón, no ha podido escaparse de salir en ellas.

Fue apenas en febrero de este año cuando la noticia de que la cantante estaba embarazada revolucionó a la prensa. La cigüeña la sorprendió y a través de una entrevista concedida a un diario de circulación nacional confirmó lo que ya se sabía: Julieta estaba embarazada, el único detalle es que hasta la fecha no ha querido dar a conocer el nombre del padre de su hija.

Venegas no había aparecido en ningún acto público. Fue hasta la premiación de Las Luna del Auditorio que pudimos hacerle un par de preguntas.

Al cuestionarla sobre si había considerado hacerle alguna canción a su bebé, ella contestó: “Sería cursi escribirle una canción a mi hija, sí lo hago seguro que no lo público”, puntualizó.

Cuando seguimos preguntando sobre su cómo ha estado ahora que no la habíamos visto, la cantante respondió que de su vida privada no hablaría.

“Estoy disfrutando a mi hija, soy bien privadota en mis cosas personales y no quiero hablar más del tema”, expresó la artista quien próximamente cumplirá 40 años.

Sin embargo, aunque se resista, no puede dejar de hablar de su pequeña. Le preguntamos sobre el día en que su hija llegó al mundo y la interprete de “Limón y Sal” respondió: “Tuve a mi bebé en mi casa y no en un hospital, el asunto es que quisimos despistar un poco a la prensa. Es clásico parir en casa, la experiencia me gustó”, confesó.

Acerca de si quiere tener más hijos, destacó que no sabe pero que sí recomienda la maternidad a todas las mujeres.

“Todo lo que diga acerca de ser mamá suena a titular de cualquier revista de sociales y no me gustan”, recalcó la ganadora de cuatro Grammys Latinos.

Cuando se le cuestionó sobre si está preocupada por la ola de inseguridad en el país ahora que es mamá, Venegas respondió que no sólo por ser mamá sino también por ser mexicana.

“México es el país en el que vivo, claro que te asusta la inseguridad que existe, sin embargo está en nosotros exigirles a las autoridades que trabajen al respecto”, finalizó.

Julieta divina y Fito genio


Julieta Venegas vuelve a colgarse el acordeón en la gala de los Premios Lunas

Acompañada en el escenario por el argentino Fito Paez, la mexicana Julieta Venegas recuperó anoche, en la gala de entrega de los premios Lunas de México, la comunión con su acordeón, al que renunció para no dañar con su peso al bebé que alumbró en agosto.

La solista reapareció con “Bien o mal”, de su último disco, y con el músico argentino al piano, en la ceremonia de entrega de los premios Lunas del Auditorio Nacional de la capital mexicana, que distinguen a los mejores espectáculos del año.

Venegas se llevó además uno de los premios de la noche, el de mejor intérprete de pop en español, que agradeció al público y al equipo que hace posibles sus conciertos.

Su última actuación tuvo lugar a finales de mayo pasado y tras ese concierto se retiró de los escenarios para esperar la llegada de su primera hija.

Reapareció por sorpresa en una velada de poesía, pero anoche fue cuando volvió a ponerse frente a casi 10.000 espectadores.

En su retorno secundó también a Fito Paez con una canción de éste, “Un vestido y un amor”.

“Julieta divina”, le agradeció él; “Fito genio”, fue la respuesta de ella. La intérprete lucía de nuevo una estilizada figura, pasados los rigores del embarazo.

La noche tuvo además otros dos duetos mágicos. Por un lado, el del español Manolo García y la mexicana Natalia Lafourcade, que con “Pájaros de barro” y “Cursis melodías” marcaron uno de los momentos álgidos de la velada.

Por otro, el argentino Diego Torres y el cantautor mexicano Reyli Barba. La gala se completó con Raphael acompañado por mariachis, el argentino Andrés Calamaro y el mexicano Pepe Aguilar.

El Auditorio Nacional, también conocido como “el Coloso de Reforma” por su ubicación en la capital, está considerado uno de los recintos magnos de la música y las artes en México.

Reaparece Julieta en las Lunas del Auditorio


Julieta Venegas es única: Fito Páez

Julieta Venegas es única porque posee una voz muy particular que la asemeja a Mercedes Sosa, pero con un toque latino y sensual acentuado. Así definió a la cantante mexicana su colega argentino Fito Páez, pues ambos cantarán juntos esta noche un par de canciones en la ceremonia de la novena entrega de las Lunas del Auditorio.

En entrevista posterior al ensayo que efectuaron ayer en el recinto de Paseo de la Reforma, Páez se congratuló por la oportunidad de cantar a dúo por primera vez con la tijuanense.

“Tengo gran placer, (Julieta) tiene una voz especial, un fraseo particular, difícil de explicar, ¿cómo se explica el fraseo de Mercedes Sosa? Tiene inflexiones únicas que le dan mucha onda, una voz aniñada que, a la vez, la hace sexy, sabiendo que no es una niña, y, finalmente, no es ‘shakirosa'”, señaló.

Sonrojada por los halagos, la mexicana reviró, también, con algunas flores para el compositor y cineasta.

“Las canciones de Fito cuentan historias y, aunque sean de amor, las hace muy artísticas, con los nombres de las personas o de las propias canciones, son muy elaboradas, muy orquestales, todo parece muy sencillo, pero cuando tratas de sacarlas es muy difícil”, opinó Venegas.

Los asistentes a la gala de esta noche presenciarán este dueto tanto en el tema Bien o Mal, y Un Vestido y un Amor, del argentino.

Para el creador de temas como Mariposa Tecknicolor, el talento de la mexicana tiene que ver con un proceso creativo insólito que se dio únicamente en el continente americano durante el siglo pasado.

“En el siglo 20 pasó algo importante en la música popular en América, algo que no pasó en la música popular en Europa: surgieron desde el tropicalismo en Brasil, el son cubano, la música negra en Estados Unidos, los boleros y rancheras mexicanas, zitarrosa en Uruguay, y muchos más.

“Fue una máquina que no paró nunca, pero con un sello que aprendimos de nuestros maestros”, aseguró Páez.

El argentino culminará el año en México con una presentación el 6 de noviembre en el Auditorio Nacional, donde tocará por primera vez, y una visita para inaugurar un viñedo en Ensenada, Baja California.

Por su parte, la intérprete de De Mis Pasos y Limón y Sal se mantendrá en reposo hasta fin de año, para seguir al lado de su recién nacida y primogénita, y será en el 2011 cuando comience la preproducción para su siguiente material discográfico.

Poesía en Voz Alta, Ajo acompañada de Julieta Venegas


Contra el miedo, micropoesía, dice Ajo acompañada de Julieta Venegas

“Estoy aquí para enseñaros el corazón”, dijo Ajo. Hizo una pausa y señaló el pin que traía puesto sobre su vestido negro: un pequeño corazón morado y brillante.

Así es la micropoetisa española: habla en serio, pero con humor. Se echa un clavado en las profundidades del alma y al mismo tiempo vuela ligera por los aires.

“Les presento una pianista que está empezando, y quise darle una oportunidad”, dijo de Julieta Venegas, ganadora de un Grammy y varios premios Grammys Latinos. El público respondió con risas y aplausos. “Si lo haces bien, te llevo a más sitios”, prometió Ajo a Venegas.

Son amigas desde hace 10 años o más, contó Ajo en entrevista la víspera del show. No es la primera vez que se presentan juntas. En Madrid ofrecieron un espectáculo como la MiniOrquesta de señoritas.

En cambio, fue la primera vez que Ajo se presentó en México, y lo hizo como encargada de clausurar el Festival Poesía en Voz Alta, en Casa del Lago. “Qué nervios”, repitió en varias ocasiones.

“Si la poesía es un arma cargada de futuro, la micropoesía es un arma cargada de pasado imperfecto… muy imperfecto”, proclamó.

“La suerte de los cobardes caduca mucho antes”, dijo Ajo, parada frente al micrófono adornado con lucecitas como de árbol navideño, que también decoraban el borde del escenario.

“Siempre, siempre, siempre, siempre. Siempre, siempre, siempre, siempre. Siempre, siempre, siempre, siempre. Y aun así, me parece poco”, exclamó Ajo, mientras Julieta Venegas reía, medio escondida tras la tapa del piano, la acompañaba con una alegre y desenfadada melodía.

Venegas traía unos cascabeles atados a un tobillo, que hacía sonar de vez en vez.

“Vendo agendas pequeñas, para gente de pocos amigos”, fue recibido con carcajadas.

“Te regalan miedo para luego venderte seguridad”, dijo, muy ad hoc con la actualidad. “¡Contra el miedo, micropoesía!”, exclamó, a lo cual Venegas respondió alzando el puño y un gritito (“¡ea!”).

Ajo sacó una petaquita de su bolso mientras dijo: “El ojo izquierdo me llora, sin parar y sin querer, algo me da pena, y no sé qué”… “así que me voy a tomar un traguito para averiguar”.

Más adelante sacó del bolso un pequeño envase para hacer burbujas de jabón, que atrapó con las puntas de los dedos y dijo: “Ahora que las pompas de jabón se han vuelto indestructibles, no estaría de más que pasara a ser probable lo imposible”.

Llegó a una sección de micropoemas que “roza uno de los umbrales de la tristeza” y aulló: “Qué ganas me dieron anoche de desenchufar la Luna, y salir corriendo a la calle para quejarme a oscuras”. Luego volvió a “recuperar el ánimo” con un trago de la petaquita. “Yo soy de la opinión de que todo mundo lleva un Tom Waits por dentro cuando tomo un traguito me doy cuenta”, siguió.

“Eternidad es cuando al presente no le falta nada”, dijo, y añadió: “Estoy por llamarle eternidad a este momento”.

Ajo es directora de Yuxtaposiciones, festival de poesía que se lleva a cabo en la Casa Encendida, en Madrid. Este año harán un festival de micropoesía para telefonillos (interfón): recitarán micropoemas por interfón.

“Si le sumo mi soledad a la tuya, ¿qué es lo que obtengo a cambio… dos soledades o ninguna?”. Luego de decirlo sonó su maraca, lo cual, había dicho, marcaba puntos suspensivos. La gente aplaudió, y ella reviró: “Sí, mucho aplauso, pero nadie sabe las soluciones… Lo agradezco de todos modos”.

Ajo no quiso irse sin antes advertir: “Mal asunto si sólo soñamos cuando estamos dormidos, muy mal asunto, compañeros”.

Y se despidió, en medio de aplausos de los presentes, con un: “Vuelvo enseguida, no me esperéis, que tengo mucho que soñar”.

Mamá


Julieta Venegas se ha caracterizado por ser una artista que a podido realizarse musicalmente a pesar de lo que los demás digan, bien o mal, como ella lo diría en su canción, pero eso es otra cosa… hace muy pocos días, para ser más exactos, la madrugada del jueves 12 de agosto, logró realizarse como mujer, durante varios meses renuncio a cargar su acordeón por el embarazo, en estos días esta llena de orgullo cargando en sus brazos a su bebé, una niña preciosa y especial (como cada madre ve a sus hijos), inspiración suficiente para que su maravillosa capacidad creativa explote positivamente para que nos regale mejores canciones.

y al decir mejores no me refiero a hits que todo mundo cante, me refiero a canciones honestas y originales como las que ha hecho desde hace tanto, canciones que tienen un algo único que a compartido incluso con otros colegas…

Felicidades Julieta en esta nueva etapa de tu vida, ya tendremos oportunidad de verte tocando el acordeón, mientras tanto sigue disfrutando el milagro de ser Mamá.

Julieta Venegas en el Teatro Metropólitan


Venegas dedica tema a Cerati en concierto

La cantante se presentó en el Teatro Metropólitan antes de iniciar un receso en su carrera por su embarazo

Sentada frente al teclado, Julieta Venegas hizo una pausa para dar un anuncio importante al público: “Esta canción se la queremos dedicar a alguien que no la está pasando muy bien en estos momentos… Se llama ‘Revolución’ y queremos dedicársela a Gustavo Cerati. Lo necesitamos entre nosotros haciendo música hermosa”.

Días antes de su concierto de anoche, en el Teatro Metropólitan, la cantautora mexicana había plasmado su apoyo al rockero argentino vía su cuenta de Twitter, luego de que el ex Soda Stereo fue hospitalizado el pasado 15 de mayo por una isquemia cerebral que obligó a una operación de urgencia, luego de realizar un recital en Caracas.

Además de recordar a Cerati, en su concierto en el Metropólitan, Venegas interpretó en vivo varias piezas incluidas en su nuevo álbum, “Otra cosa”. El recital representó un momento especial para la intérprete y sus fans, pues éste marca una pausa en su carrera musical y su retiro temporal de los escenarios por los cuidados que requiere su embarazo.

De ahí que la tijuanense quisiera hacer de esa noche algo inolvidable, e invitara a Quique Rangel (Café Tacvba) para tocar el bajo en el tema “Amores perros”, pieza incluida en el soundtrack de la película dirigida por Alejandro González Iñarritu, y que originalmente grabó el Tacvbo con la cantante.

Y si Andrés Calamaro escribió “Sin documentos” (en un toque muy “dyliano”), una canción de amor que podría ser casi un himno de los “migrantes”, Julieta Venegas dedicó a los que “dejan su hogar para buscar un lugar mejor para empezar de nuevo” el tema “Un lugar”.

Visiblemente emocionada, Venegas disfrutó cada momento del show, e incluso bailó sobre el escenario, tal como suele hacerlo en sus conciertos, aunque con sus debidas precauciones para no incomodar al bebé.

Ataviada con un vestido negro con flores bordadas, y unos mallones azules, la cantante y multiinstrumentista inició su concierto minutos después de las 21 horas con el tema “Amores platónicos”, el mismo que abre su más reciente producción discográfica, “Otra cosa”.

Le siguieron “Limón y sal”, “Bien o mal”, “Algo está cambiando”, “Despedida”, “Algún día”, “Debajo de mi lengua”, “Lento”, “Ya conocerán” y “Eterno”.

“¡Hola! ¡Qué lindo es estar aquí con todos ustedes! Vamos a presentar este disco, ¡qué bueno verlos! ¡Qué bueno que llegaron! Esto se pone bohemio”, expresó Julieta al inicio de su recital.

Durante casi medio concierto, las cerca de tres mil personas que se congregaron en ese local de la calle Independencia (en la colonia Centro) permanecieron sentadas, y fue hasta la canción “Eres para mí” que se levantaron de las butacas para bailar y corear a todo pulmón.

“Sería feliz”, “Me voy”, “Duda”, “Original”, y “El presente” también formaron parte del repertorio. Con esta última, Julieta Venegas se despidió del público, para luego hacer el tradicional “encore” con las canciones “De mis pasos” y “Andar conmigo”.